El sol comenzó a salir
entre las colinas y poco a poco iba iluminando los campos de cultivo
que abundaban en la comarca y a su vez los lugareños comenzaban sus
faenas, era la señal de que un nuevo día había comenzado; Argos
salió de la mansión dirección al bosque de las estrellas, debía
conocer de primera mano como estaban los sin nombre y que decisiones
tenían acerca de la llegada de Kira ya que a partir de ese día ella
sería la responsable de tomar las decisiones sobre el futuro de la
comarca, ya que ella sería la nueva gobernadora.
Argos iba a lomos de su
fiel compañero, un hermoso caballo frisón negro como la mas oscura
noche, pero de una gran belleza, debía tener cuidado, ya estaba
dentro del territorio de los sin nombre y su último encuentro con
ellos había terminado con una gran disputa. Pronto notó como poco a
poco le iban rodeando y siguiendo desde la distancia, hasta que
enfrente suya apareció aquel que él andaba buscando, Argos se
detuvo cogió aire y puso todos sus sentidos en lo que se le venia
encima.
- Estefan he venido a
terminar la conversación que dejamos ayer sin terminar (Dijo Argos).
- Acompáñame Argos, te
estábamos esperando (Respondió Estefan).
Estefan era el jefe de el
grupo de los sin nombre y el tío de Argos, gran parte de los sin
nombre eran parte de su familia y eso lo hacía aún mas difícil.
Comenzaron a adentrase mas en la espesura del bosque hasta que
llegaron a una gran pradera en la que se veía una gran
fortificación, el hogar de los sin nombre estaba justo enfrente de
él, aquel lugar de donde casi nadie que se hubiese adentrado había
conseguido salir ileso, pero esta vez Argos no estaba allí para
luchar, su intención era negociar un acuerdo que evitara cualquier
lucha y pudiera poner en riesgo la seguridad de su amada.
- Pasa Argos, ya todos
están dentro esperando tu llegada, nos interesa saber lo que quieres
decirnos (le dijo Estefan, a la vez que le indicaba el camino
alargando su mano en la dirección a la sala del fondo del largo
pasillo)
- Bienvenido joven
guardián (Dijo el mas anciano de los presentes en la sala)
- Gracias por dedicarme
vuestro tiempo, espero que esta reunión pueda servir para evitar
disputas futuras. (Respondió Argos).
La sala era un gran
espacio redondo con altos techos y cubierta de bellos tapices que
adornaban las paredes y en el centro de ella una gran mesa cuadrada
en la que solo dos sillas estaban vacías, Argos y Estefan tomaron
asiento y un silencio abrumador lleno toda la sala, todas las miradas
estaban puestas en aquel que durante tanto tiempo había sido parte
de ellos y que dependiendo de como terminara la reunión que iba a
dar comienzo, podría ser su enemigo.
- Hola amigos, la mayoría
de los que estáis aquí sois parte de mi familia y como tal lo
último que quiero es tener disputas con vosotros (Comenzó a decir
Argos). Mi mayor deseo es que haya paz en la comarca y que después
de hoy todos podamos vivir en paz.
- Bonitas palabras para
un perro guardián de aquellos que nos han utilizado como
herramientas para todas sus fechorías (Dijo uno de los presentes).
- Yo no soy el perro de
nadie, yo tomo mis propias decisiones y se distinguir entre lo que es
justo y lo que no (Respondió Argos sin titubear) Se muy bien que el
anterior gobernador era un tirano y que se mereció el final que le
distéis, pero ahora las cosas son diferentes, la nueva gobernadora
es completamente diferente, ella viene con la intención de poner fin
a esta época de tiranía que ha vivido la comarca por tanto tiempo,
y yo tengo plenos poderes otorgados por el conde para negociar un
acuerdo justo con vosotros.
El silencio se hizo
nuevamente, hasta que Estefan alzó la voz y dijo – Sabes bien que
eres respetado por todos nosotros, todos sabemos que tu intención es
la de evitar disputas, pero los vampiros nunca cumplen los acuerdos y
va a ser complicado creer que lo vayan a hacer ahora. Ayer cuando te
fuiste discutimos sobre las exigencias que tenemos y llegamos a un
acuerdo entre nosotros y estas son las exigencias que debes comunicar
a tu nueva ama, la primera, el bosque de las estrellas será
territorio legítimamente nuestro; la segunda, los impuestos se
bajaran en un 50% y la tercera y la mas importante, las familias de
hombres lobos tendrán derecho a decidir si quiere seguir sirviendo a
los nobles o no, esas son de momento nuestras mas importantes
peticiones.
Comprendo (Dijo Argos)
Son peticiones justas y que yo también comparto.
- A cambio nosotros
cesaremos con la caza de los nobles y pagaremos los tributos en las
fechas acordadas. ( Concluyó Estefan).
- Está bien, comunicaré
vuestras peticiones a la nueva gobernadora y en breve volveré a
daros su respuesta. (Dijo Argos sintiéndose aliviado de que las
peticiones fueran casi las misma que él hubiese pedido).
Argos y Estefan se
levantaron de sus sillas y comenzaron a ir en dirección a la salida,
mientras que los demás presentes en la sala comenzaron a hablar
sobre lo que pensaba cada uno que pasaría tras esta breve reunión.
Espero que la próxima
vez que nos veamos no seamos enemigos, ya sabes que siempre has sido
mi sobrino preferido, no me gustaría tener que pelear contigo o con
tu padre, echo de menos esas tardes que pasábamos de pesca. (Dijo
Estefan, mientras pasaba el brazo sobre el hombro de Argos).
Yo también lo espero,
pronto estaré de regreso y espero que con noticias buenas para
ambos. (Contestó Argos).
Publicación original de: Andres Lopez


¡Que padre Andy....Es de las historias que me gustan....La he leído como si fuese una película y la imagen del árbol para flipar? Creo esa es la palabra cuando algo te fascina y alucina :))) ¡Un gusto llegar amigo,felicidades ME GUSTA...!!!
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